Camino con la cabeza. pensando sin poder pensar, como una figura más en mi cuarto de estar. Mil ideas sobre mil tareas, aún por empezar, con el mundo a mis piés sin saber bien donde pisar. Cuando los días se tornaron grises, ¡Papel y lapiz y a escribir!. ellos son los únicos testigos, ellos son los conocen de mí. No son palabras, son cicatrices, de las heridas que aún quedan por abrir. Mis pensamientos, son una piscina, donde palabras no quisieron nadar. Tengo grandes historias que contar, la mayoría sin terminar. Mil ideas sobre mil tareas, aún por empezar, con el mundo a mis piés sin saber bien donde pisar. Cuando los días se tornaron grises, ¡Papel y lapiz y a escribir!. ellos son los únicos testigos, ellos son los que conocen de mí. No son palabras, son cicatrices, de las heridas que aún quedan por abrir. Es como soy, es lo que llevo dentro, y pregunto hoy, ¿es lo que siento débil?, tanta carga en mi mente, aunque sábia siempre si comienza a llover.. Cuando los días se tornaron grises, ¡Papel y lapiz y a escribir!. ellos son los únicos testigos, ellos son los conocen de mí. No son palabras, son cicatrices, de las heridas que aún quedan por abrir. |